Implementación

Lo que importa es la adopción

Nicolás Seleme

4/6/2026

Consideramos que la prioridad actual para cualquier organización es demostrar una implementación activa y un uso tangible de la Inteligencia Artificial. Es más valioso contar con métricas modestas, pero genuinas, que evidencien el movimiento, la ejecución y, crucialmente, la formación progresiva de un nuevo hábito.

Muchas empresas destinan recursos a programas de capacitación o a desarrollos específicos, resultando en esfuerzos aislados. En ausencia de un marco estratégico, la IA no logra integrarse completamente y permanece confinada a "nichos" de entusiasmo que no generan un impacto real en el negocio. A largo plazo, esto crea la ilusión de participación, mientras que la realidad es que se está erosionando la ventaja competitiva.

Para determinar nuestra posición actual, es esencial analizar la adopción a través de un modelo de capas que coexisten simultáneamente:

  • Nivel 1: Productividad Personal Cotidiana. Consiste en el uso diario de utilidades como Gemini o Copilot por parte del personal para tareas habituales (presentaciones, documentos, correos). Este nivel permite una fácil verificación y medición a través de las herramientas de administración.
  • Nivel 2: Optimización de Flujos Simples. Se centra en la activación de asistentes o Gems específicos para cadenas de trabajo sencillas. Esto es manejable por cualquier usuario con la licencia adecuada y buen criterio.
  • Nivel 3: Estructuras de Automatización Avanzada (Low-code/no-code). Aquí es donde el alcance se amplifica. Un ejemplo tangible es la herramienta que desarrollamos para la gestión de nuestros programas de formación, la cual unifica bases de datos de instructores, cronogramas y procesos automáticos para la asistencia. Tras más de 200 horas de desarrollo y con continuo crecimiento, esta ya constituye una infraestructura fundamental para la operación.
  • Nivel 4: Desarrollo de Soluciones Centrales de Software. Implica grandes inversiones orientadas a transformar directamente el corazón del modelo de negocio.

La clave para que esta implementación sea exitosa radica en que la tecnología se integre en la cultura empresarial, estableciéndose como una capacidad institucional.

Aunque la formación es imprescindible, si el esfuerzo se limita solo a eso, el personal solo conseguirá "conversar" sobre IA. Para materializar la adopción, se requiere un equipo de liderazgo comprometido que tome la responsabilidad del proyecto con una óptica integral (visión 360°). Esto exige destinar capital no solo a la capacitación, sino también a la consultoría, la infraestructura y la tecnología necesaria.

Metas a Seis Meses

¿Qué resultados se buscan al cabo de un proceso de seis meses dentro de la organización?

  1. Claridad total sobre la dirección estratégica de la IA.
  2. Penetración completa de la nueva cultura.
  3. Dominio por parte de todos para potenciar la jornada laboral con prompts efectivos.
  4. Capacidad de integrar la IA en las herramientas de trabajo cotidianas (presentaciones, correo, documentos).
  5. Habilidad para interpretar visualizaciones, ejecutar búsquedas complejas y fundamentar decisiones en datos arrojados por la IA.
  6. Disponibilidad de automatizaciones verificables que comprueben el retorno de la inversión (ROI).
  7. Establecimiento de una cartera de iniciativas clave que impacten directamente la rentabilidad.
  8. Consolidación de un ciclo estructurado de mejora continua.

Cuando la estrategia de implementación se aborda con seriedad, el ROI se materializa y trasciende la mera expectativa. Es indispensable que este proceso cuente con una supervisión rigurosa de los líderes, quienes deben observar la evolución de los procesos y la adaptación de los roles laborales para garantizar que la tecnología sea un verdadero motor de crecimiento para las personas.